Sólo soy un instrumento tuyo, Señor.
Un instrumento que sólo tiene utilidad por la habilidad de tus manos.
Escucha mi oración y ten misericordia,
atiende mi llamada y que se escuche tu voz.
En tus manos pongo mi vida.
Aumenta mi fe.
24 febrero 2009
13 febrero 2009
Salmo 23 (22)
Yahvé es mi pastor, nada me falta.
En verdes pastos me hace reposar.
Me conduce a fuentes tranquilas,
allí reparo mis fuerzas.
Me guía por cañadas seguras
haciendo honor a su nombre.
Aunque fuese por valle tenebroso,
ningún mal temería,
pues tú vienes conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas ante mí una mesa,
a la vista de mis enemigos;
perfumas mi cabeza,
mi copa rebosa.
Bondad y amor me acompañarán
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa de Yahvé
un sinfín de días.
Biblia de Jerusalén
Desclée De Brouwer
