26 enero 2008

Ayudándome

Noy soy ni tu respiro y así me atrevo a desconfiar, a evitar hablarte de mis preocupaciones; me atrevo a cambiar de tema. Aun así, me hablas y me muestras el camino, me guías y llamas a entender lo que esperas.

Ayuda te pido y no sé pedirla.

Ayuda necesito y me enseñas a tomarla.

Gracias.

21 enero 2008

Nada me faltará

¿Junto a Dios qué puede faltarme? Cuando Él lo es todo y lo ha creado por su Palabra. No será el mundo mi guía ni sus riquezas mi esperanza, no será el mundo quien me dicte el tiempo exacto y correcto para caminar, pues se ha visto caer como relámpago a la esclavitud.

Soy libre, somos libres; nuestro Señor Jesucristo nos ha hecho libres. Nada me faltará, nada perderé. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó, Él me lo dará y me lo quitará.

No tardaré

Increíble, nuestro Señor nunca tarda en contestar cuando le pregunto sabiendo que recibiré respuesta, estando dispuesto a escuchar y hacer caso a lo que me diga. Nunca tarda en hablarme, quizá tardo yo en escucharlo o en comprender. No pasa más más tiempo y su Palabra resuena en mi corazón, en ti, en las letras, en el aire, en el tiempo; no tarda en responder, no quiero tardar yo en hacerle caso.

Bendito y alabado sea el Señor.

05 enero 2008

Gracias

Gracias.

bendito y alabado seas por siempre Señor.

El que Es

Te agradezco por la paciencia, por la prudencia, por tus llamados a la cordura y a la realidad; por hablarme directamente para después tomarme en tus brazos en la pesada noche de la angustia. Gracias por tu silencio, gracias por tu Palabra. Gracias por la vida y el respiro que me delata.

¿Cómo puedo agradecerte Dios mío? Pues me has levantado, has empezado a curar mi ceguera, has hecho de mi un ser humano y así me amas.

¿Qué mayor gracia y felicidad que saberse amado por Ti? ¿Qué mayor dicha y fuente de esperanza que tus promesas y tu voz que es fuerza sonora y expande al universo?

Dios.

Tú eres Dios.

Tú Eres el Dios Vivo.

Tú Eres el que Es, el que Vive.

El Dios Eterno.

¿Dónde vives?

Me has traído hasta aquí, a penas puedo ver parte del camino recorrido y sinceramente no sé a dónde voy; no me inquieto, estoy feliz y confío en tu mano ciegamente, así lo quiero por el resto de mi vida, sólo te pido sabiduría para poder seguirte, paciencia para poder ver y fe para vivir.

¿A dónde voy? ¿Dónde vives Maestro? Quiero estar cerca de ti.

Algo viene, algo está más que próximo pero no logro ver más allá; no me inquieto, no me mortifica. En las buenas y en las malas quiero estar a tu lado, sentir tu mano y tus brazos nuevamente. Gracias por un nuevo año.