Lejos de ti tu creación me parece hostil;
me siento atacado hasta por el mismo aire,
el Sol me quema
y la noche no cobija.
El tiempo es lento lejos de ti,
más que en el desierto,
donde las lágrima limpiaron mis ojos para poder ver
y me vaciaron el alma para que me llenara tu amor.
Intento encontrarte lejos
sin entender que estás cerca;
te busco a tientas y me encierro.
Pero no desesperaré, así como el mundo no será mi guía
ni me dictará el tiempo preciso,
ansío tomar tu mano de nuevo
y sentirme lleno otra vez.
Bendito y alabado sea el Señor Dios del Universo.

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