26 enero 2008

Ayudándome

Noy soy ni tu respiro y así me atrevo a desconfiar, a evitar hablarte de mis preocupaciones; me atrevo a cambiar de tema. Aun así, me hablas y me muestras el camino, me guías y llamas a entender lo que esperas.

Ayuda te pido y no sé pedirla.

Ayuda necesito y me enseñas a tomarla.

Gracias.