¿Quién más paciente que tú Padre Eterno?
¿Cuánto llevas esperando a la humanidad?
¿Cuántos miles de años? ¿Cuántos segundos?
¿Cuanto en tu eternidad para que volvamos a ti?
Nadie tan incondicional como Tú,
nadie tan respetuoso y con tanto amor;
ardes en deseos de que recibamos todo aquello que nos regalas,
tu misericordia se desborda y nos inunda el corazón.
¿Quién puede exigirte algo?
¿Quién tendría el atrevimiento de pedirte cuentas?
¿Quién te ha dado algo antes de que hayas actuado?
Sólo Tú eres Santo, Santo, Santo.
Sólo Tú,
Amor Eterno;
Sólo Tú,
Dios Padre Eterno.
