30 junio 2007
¡Qué hermoso es Dios!
¡Qué hermoso es Dios!
Lo noto cuando contemplo tu sonrisa,
admiro su belleza cuando te veo en atardecer
y te recuerdo en mis brazos.
La hermosura de Dios no tiene límites
y lo sé porque conozco tu amor,
porque siento tu calor
y porque me ríes y me sientes.
¡Qué hermoso es Dios!
¿No lo ves? ¿No lo crees?
Cierra los ojos,
descúbre al Sol y su brillo en nuestras almas,
contempla su hermosura al parpadeo,
encuéntralo en los demás.
Dios es hermoso,
Dios es amor, lo sé
porque lo siento
y sé, dentro de tu ser.
23 junio 2007
Evangelios
¿Qué hay en los Evangelios? Recuerdo haberlos leído cuando tenía cerca de 12 años, pero hace poco los volví a leer (después de diez años) y me encuentro que están llenos de amor, sabiduría y enseñanzas; es cierto, hay palabras fuertes, si se le que quiere ver así, pues Jesús nos llama a ser responsables y muchas veces no queremos dejar hábitos, personas, lugares e incluso a nosotros mismos para seguirlo.
Sonará fuerte ¿pero qué les puedo decir yo? Léan los Evangelios, entenderán cómo, cuándo, por qué y qué, incluso dónde. Es tanto el amor que hay en la Palabra de Dios que poco a poco uno va entendiendo y lo mejor de todo, aprendiendo a poner en práctica. Nosotros, la humanidad no somos perfectos, pero somos perfectibles; Dios lo sabe, incluso tropezaremos pero nos podemos levantar una y otra vez, siempre de la mano de Jesús.
A veces se nos quiere enseñar sobre Dios hablándonos de sufrimiento, de que estar con Dios es sufrir; pero hay que tomar en cuenta que para comenzar a conocer nuestra fe es recomendable, preferible y mucho mejor empezar por los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas, Juan) en donde abunda el amor, el Amor de Dios.
También es muy cierto que el sufrimiento tiene un "papel" muy importante en nuestra salvación por medio de Jesús, un rol protagónico; pero no se puede entender dicho sufrimiento, dolor y el sufrir humano sin saber del Amor de Dios. Y no, contrario a lo que algunos piensan, no es un condicionante de amar porque te aman, sufrir porque sufrieron por tí; eso jamás será correcto.
Amar a Dios
Yo lo reconozco, amar a Dios no es fácil; es sumamente difícil darse cuenta y a veces no dudar si de verdad se ama a Dios. Y es que no es como amar a tu familia, a tu pareja o a tus amigos; no lo es en la forma de dar un abrazo y un beso, decir "Te amo" y sentir que es recíproco porque lo ves con tus ojos y sientes con tu cuerpo de forma tangible. Me es difícil explicar, a lo que voy es que Dios es único y por eso mismo no se puede amar a nadie más de la misma "forma" y "practicar" cómo amar a Dios.
Pero de cierta manera es igual, pues conoces, confías, te entregas, te nace decir "Te amo Dios" y muchas otras cosas ¿Pero cómo? Yo no soy quién para enseñar estas cosas, me siento limitado (por muchas cosas) a compartirles lo que yo vivo, pero para cada uno puede ser difrente la búsqueda de Dios, la manera en que se les presenta y van conociendo según sus vidas. Pero retomo, en los evangelios se aprende mucho.
Creo que hay que tomar en cuenta dos cosas muy importantes: el amor de Dios es perfecto, Dios nos ama pero no nos obliga a estar con Él; desea con todo su corazón que nosotros lo amemos pero porque de verdad nos nazca amarlo y no por sentirnos obligados, comprometidos o aparentando. Y Dios es paciente; si lo buscamos es seguro que se dejerá encontrar, si queremos aprender nos enseñará, nos llevará por su camino con toda la paciencia que tiene; conoce profundamente nuestros secretos, necesidades, pesares, etc. Nos quiere ayudar, pero sólo si nosotros estamos dispuestos a que Él entre en nuestras vidas, lo hará.
Aquí entra la importancia de la oración, esa comunicación que podemos tener con Dios en todo momento; tengamos confianza y pidamos, pidamos como Jesús nos ha enseñado (ver los Evangelios) y guardemos esa esperanza que nunca espera en vano, nunca. Pidamos que el Espíritu Santo guíe nuestra oración y algo muy importante, que estemos atentos a recibir las respuestas de Dios, saber encontrarlas en el lugar correcto.
La relación con Dios es parecida a la relación con otra persona; primero se conoce (hay que leer), luego se empieza a confiar y poco a poco se va amando. Me salto muchos pasos, pues lo estoy viendo de forma muy general; pero como diría mi papá, créeme la mitad y ve a la fuente. Léan los cuatro Evangelios, es una lectura muy ligera... que no se debe tomar a la ligera.
Oración
Estoy aprendiendo a orar; desde siempre acostumbraba a dar gracias simplemente, por muchas razones; en algunas ocasiones llegué a hacer alguna petición de manera insistente y nunca se logró nada; sin embargo he estado aprendiendo a orar gracias a lo que leo en la Biblia y lo que escucho en Misa como explicación a las lecturas que se hacen, también me sirve que la Biblia que tengo tiene algunas explicaciones.
Finalmente se llega al mismo punto, hay que pedir que el Espíritu Santo nos ayude en nuestra oración, saber dirigirla y qué pedir. Es cierto que Dios ya conoce nuestras necesidades, nuestros sentimientos y lo que deseamos o queremos; entonces ¿por qué pedir si ya lo sabe? Precisamente para pedirle que actúe en nuestras vidas.
Algo muy importante, la voluntad de Dios; es lo primero que hay que pedir, que se cumpla la voluntad de Dios antes que nada ¿por qué? Simple y llanamente porque Dios sabe lo que es mejor para nosotros, y precisamente por esta razón no hay que temer pedir que la voluntad de Dios se realice para y por nosotros. Si Dios está procurando nuestro bien ¿qué mal nos puede alcanzar?**
Una observación, en el Padrenuestro, oración que enseñó Jesús, antes de las peticiones se pide: Hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo. (Mt 6, 9-13)
Hay que tomar en cuenta que en ocasiones la voluntad de Dios no va con lo que nosotros pedimos o queremos, en otras ocasiones así será; aquí entra la confianza que debemos depositar en Dios, siguiendo el ejemplo de la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos. Jesús estaba muy angustiado al tener presente todos los sufrimientos que padecería en su Pasión; entonces oró al Padre (Lc 22, 41-42):
41Después se alejó de ellos como a la distancia a la que uno tira una piedra y, doblando las rodillas oraba 42diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí esta prueba. Sin embargo que no se haga mi voluntad sino la tuya".
Hay que estar atentos a lo que nos dice Dios, si lo que pedimos va según su voluntad, tendremos esperanza y no esperaremos en vano; si nuestra petición contrasta con lo que Dios sabe que es mejor para nosotros, nos lo hará saber y entenderemos que no era lo mejor para nosotros. En muchas ocasiones dolerá, quizá no comprenderemos, pero no hay que perder la fe.
Si no se cumple lo que pedimos "rápidamente" o con prontitud, no siginfica que tenemos que juntar cierto número de oraciones para que se cumpla, o que tenemos que acudir a un Santo famoso, el más efectivo para hacer favores, no. La confianza en Dios no es buscar al mismo tiempo ayuda por otros lados; Dios es Dios y nadie es más que Él. Si se tarda pueden ser varias cuestiones, no es el momento indicado, nosotros no sabemos ni lo que pasará dentro de una hora ¿cómo sabremos cuándo es el mejor momento? Puede ser que Dios nos quiera "empujar" a aprender a orar y esta es la oportunidad; quizá necesitamos saber o hacer otras cosas antes de que "se realice" nuestra petición, etc.
Confianza en Dios ¿Si no confiamos en Dios, en quién se puede confiar? Es nuestro Padre. Leámos los Evangelios juntos, necesitamos saber muchas cosas. A mí me encanta este pasaje, se los comparto, es hermoso lo que Jesús nos dice (Mateo 7, 7-11):
7Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen a la puerta y les abrirán. 8Porque el que pide, recibe; el que busca, halla, y al que llame a una puerta, le abrirán. 9¿Quién de ustedes da una piedra a su hijo si le pide pan, o una culebra si le pide pescado? 11Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón el Padre celestial, Padre de ustedes, dará cosas buenas a los que se las pidan.
Quiero agregar que la confianza en Dios involucra muchas cosas, quizá de lo más importante es el desapego a lo demás, cosas materiales, personas, situaciones, ilusiones, etc. Si sabemos que Dios es Amor, Amor perfecto, podremos depositar nuestra vida entera en sus manos, sabiendo que iremos de la mano de quien más nos ama; claro, sin hacerse un irresponsable. Estoy aprendiendo, cuesta trabajo y a veces se llora mucho, mucho porque uno se despide de ideas que lo han acompañado durante gran parte de la vida.
**Una aclaración que quiero hacer, es que he entendido y quiero compartirles que no es lo mismo el mal visto como todas las dificultades y adversidades que encontramos en la vida, al mal que viene del verdadero mal. Dios nos libra de los ataques del mal; sin embargo, los problemas económicos, personales, sentimentales, laborales, etc, no son un mal en sí y pueden ser aprovechados, por muy pesados que sean, para dejarnos enseñanzas de Dios; principalmente que Él siempre estará ahí para que encontremos su consuelo y levantarnos.
13 junio 2007
Saberse amado
¿Cómo no amar a Dios, de quien viene toda bondad y misericordia, todo el amor y lo que éste trae consigo? Amar a Dios es vivir, vivir su palabra es estar con Él y su palabra viva es Jesús; no sólo esto, del Padre Eterno y de Jesús nos es dado el Espíritu de Amor, el Espíritu Santo que nos da fortaleza, sabiduría, consejo, consuelo, entendimiento, temor de Dios y ciencia.
¿Cómo no amar a Dios, a su único Hijo y al Espíritu Santo? Están al alcance de una oración, los podemos encontrar con nuestra fe y corazón, los podemos ver en las maravillas que nos da a conocer su creación ¿Cómo no amar a quien nunca nos abandona, a quien nos enseña y siempre nos recibe cuando lo buscamos?
Hoy puedo decir con alegría que me levanto gracias al infinito amor que siento cuando despierto, que encuentro motivación en mi corazón que se sabe abrazado por mi Creador, mi Salvador y su Espíritu; puedo decir con alegría que ahora puedo dormir tranquilo sabiéndome amado y que estoy aprendiendo a corresponderlo.
Dios nos ama, seamos felices, sintamos su consuelo, amémos a nuestro Dios, a Jesús y al Espíritu amándonos unos a otros. Abramos nuestro corazón a Dios.
07 junio 2007
Salmo 117 (116)
1¡Aleluya!
Alaben al Señor todas las naciones
y festéjenlo todos los pueblos;
2porque grande es su amor hacia nosotros,
su fidelidad permanece para siempre.
La Biblia, Latinoamericana
Edición XXXIII
Editorial Verbo Divino
Edición XXXIII
Editorial Verbo Divino
Esperanza
Últimamente me he sentido muy tranquilo, me siento confiado pues he depositado todo en Jesús, en Dios. Así, me siento con la esperanza que se ha visto alentada gracias a las palabras que recibo todos lo días; si no mal recuerdo, fue el viernes pasado cuando en Misa se leyó el capítulo 5 de la carta de Pablo a los Romanos y unas palabras me llenaron de alegría, se las comparto (Rom 5, 3-5):
3No sólo esto. Nos sentimos seguros hasta en las pruebas, sabiendo que de la prueba resulta la paciencia, 4de la paciencia, el mérito, y el mérito es motivo de esperanza, 5la cual no espera en vano, pues el amor de Dios ya fue derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos dio.
Los sigo invitando a que oren, a que pidan y se abandonen a la voluntad de Dios, pues todo lo que viene de Él nos trae bienestar, el cuál, termina por acercarnos a Él mismo. Tengan esperanza y confíen en su oración, pues será contestada y lo ha sido desde antes que la pidieran, ya que Dios nos conoce hasta en lo más profundo y sabe nuestras necesidades; sólo hará falta paciencia, que nos ayudará a esperar esperanzados en Dios.
03 junio 2007
La Visitación
El pasado jueves estaba pensando en empezar a leer la Biblia desde el Genésis; pero de algún modo me motivé y abrí el libro de Lucas, leí los primeros capítulos hasta la presentación del niño Jesús en el Templo.
Cuando leía la parte de la anunciación a la Virgen María por parte del Arcángel Gabriel y la visita que realizó Ella misma a su prima Santa Isabel, sentí haber encontrado respuesta a una oración que vengo repitiendo desde hace algunos unos días; pero no me quedó muy claro.
De momento lo pensaba pero no estaba seguro de qué pensar. Más tarde, ese mismo día fui a Misa y me encontré con la novedad (para mí) de que el día 31 de mayo se celebra la Visitación de la Virgen María a su prima; me llamó la antención el que apenas unas horas antes había leído ese mismo relato por mi cuenta y que de cierta manera en el mismo día en que se celebra dicho suceso.
Aún así, no me quedaba claro qué pensar de manera definitiva sobre mi oración; al día siguiente, en Misa también, en el sermón el sacerdote explicaba (basándose en el Evangelio) la importancia de la oración; la manera en que debemos orar, en cómo Jesús nos dice que debemos pedir al Padre: como si ya se nos hubiera concedido, con fe, con seguridad y esperanza, porque el Padre antes de que pidamos, sabe lo que necesitamos.
Si bien es cierto que nunca he dudado el que mis oraciones son escuchadas y atendidas, me quedó bastante claro que ya he recibido respuesta y sí, tengo la certeza de la respuesta que me fue dada.
Los invito a que oren mucho, platiquen con Dios, con Jesús y pidan que el Espíritu Santo les ilumine durante su oración, que sea este Espíritu de amor el que guíe sus palabras durante la oración para que sea agradable a Dios. Es importante y bueno hablar con Dios, pedirle y sobre todo, dar gracias por todo.
