30 mayo 2007

***

No permitas que me suelte de ti, Señor;
yo sé que tú siempre me sostienes e incluso
me cargas a pesar de la pesada cruz que llevas sobre tu espalda flagelada.

Pero no permitas que me suelte,
Tú eres mi único soporte Jesús,
te pido que me tomes del cuello para que no me aparte de ti.

Sóstenme en estos días difíciles
en los que la mente se agota de tanto orar,
en que el cuerpo no reacciona
y el tiempo se alarga.

Tú siempre has estado ahí,
en mi mano, en mi corazón,
te agradezco tanto Señor.

Una y otra vez me regalas tu amistad
y al enseñarme que pida al Padre Celestial,
me has dado el privilegio de ser tu hermano.

No dejes que me suelte,
no permitas que me aparte de ti
Amigo mío.

27 mayo 2007

Confianza

En los últimos días, incluso semanas, me he encontrado en posiciones opuestas; si no estoy muy tranquilo y bien con todo lo que me rodea, estoy estresado, enojado de todo y nada. Es difícil lidiar con el que sólo concentrandome unos minutos sin interrupciones pueda relajarme; está mal porque termino afectando a quienes me rodean y falto a ese ejemplo que quiero dar y predicar con mis acciones.

Es sólo cuando repito de manera seguida las palabras: Jesús, yo confío en ti, cuando me empiezo a relajar. Pido también que el Espíritu Santo me ilumine y guíe, que me ayude a salir de sentimientos que me hunden y confunden, que me hacen dudar a pesar de las numerosas respuestas que he recibido a mis oraciones. Que el Espíritu Santo nos ilumine, nos ayude a encontrar el rostro de Jesús en todos los que nos rodean; de manera que podamos ser humildes, amorosos y serviciales con ellos.

22 mayo 2007

Salmo 4

Oración de la noche.- Oración de la tarde del que, a pesar de las dificultades, confía en Dios porque recuerda cuántas veces en la angustia el Señor lo ha sostenido.

Cuando clamo a ti, tú me respondes,
¡oh mi Dios Salvador!;
tú, que me has sostenido en mis angustias;
ten compasión de mí
y escucha mi oración.

¿Hasta cuándo, ustedes hombres,
tendrán endurecido el corazón?
¿Por qué aman el engaño
y persiguen corriendo lo que es falso?

Sepan que, con su amigo,
maravillas ejecutó el Señor,
él me atiende siempre que le invoco.

Tiriten de pavor, pero no pequen;
en silencio mediten en su lecho.

Ofrezcan sacrificios según la ley
y tengan confianza en el Señor.

Son muchos los que dices:
"¿Quién nos hará ver lo que es bueno?
¡Muéstranos, oh Dios, tu rostro alegre!"

Tú alegras mucho más mi corazón
que cuando ellos se sienten rebosantes
de tanto trigo y vino cosechados.

Me acuesto en paz,
y al punto me duermo,
porque sólo tú, Señor, me das seguridad.


La Biblia, Latinoamericana
XXXIII Edición
Editorial Verbo Divino