30 agosto 2007

Libertador

¿Cómo no sufrir a tu lado?
Tú, que siendo humano todo lo padeciste;
hiciste tuyos todos nuestros pesares,
las humillaciones, las burlas,
la discriminación y los golpes.

La falta de amor, el rechazo,
hasta pasaste por el silencio de Dios
al cual a veces nos enfrentamos.
Tú, víctima de nuestros males y maldad.

Pero Tú, todo fuerte, todo fe, todo amor,
Tú Jesús, todo Rey y Salvador,
verdadero Rey nos liberaste con el amor,
sufriendo lo que tu pueblo, pasando por el desierto.

Verdadero libertador, verdadero guía.
En tus manos quiero poner mi vida.