Hasta hace poco me encontré con quien siempre esperé sin saberlo.
Con los brazos abiertos me recibió y calmó con suaves palabras,
"Todo va a estar bien" te escuché decir.
¿Qué te puedo decir que no sepas?
A penas lo pienso y ya me contestas.
Leí y con gustó descubrí a quien ya me había liberado,
tonto me sentí al sentirme atrapado ya sin cadenas.
Hipócrita fui toda la vida que pasé dormido.
Pero ahora, mientras camino a lo largo de tres años y medio,
mi pequeño desierto se alumbra con la Luna menguante.
Luna que me hace sentir que a penas son tres días y un medio.
Siete años que reduces hasta ése hoy en que canto:
"Bendito y alabado seas por siempre Señor".

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada